Carl jung y la sombra
Desde pequeños aprendemos qué partes de nosotros se aceptan y cuáles no: ser fuerte, ser bueno, no enfadarse, no llorar, no necesitar demasiado. Lo que no encajaba, lo fuimos escondiendo.
Pero esconder algo no hace que desaparezca. Puede salir como rabia, vergüenza, envidia, miedo o rechazo hacia otros.
Carl Jung llamó a ese territorio la sombra. No es tu parte mala. Es lo que todavía no has integrado de ti. Y ojo, integrarla no significa justificar cualquier conducta. Significa poder mirar tus partes incómodas sin tener que rechazarte por tenerlas.
Soy psicoterapeuta transpersonal y acompaño a personas a conocerse más allá de lo que muestran. Si quieres trabajar ese proceso conmigo, escríbeme por mensaje directo.
