Cuando la ansiedad no se va: crisis vitales y el agotamiento de sostenerlo todo
Muchas personas llegan a terapia diciendo que tienen ansiedad. Pero, al escuchar con atención, lo que aparece no es solo miedo, sino agotamiento. No es una ansiedad puntual. Es una sensación persistente de tensión, de alerta, de “algo no está bien”, incluso cuando aparentemente todo funciona. La persona trabaja, cumple, cuida, responde… pero por dentro siente que ya no puede sostener más. En muchos casos, la ansiedad no es el problema central, sino la expresión de una crisis vital no escuchada.
La ansiedad como señal, no como enemigo
Vivimos en una cultura que intenta eliminar la ansiedad rápidamente: técnicas, respiraciones, distracción, control. Todo esto puede ayudar en momentos concretos, pero cuando la ansiedad se vuelve crónica suele estar señalando algo más profundo. Como plantea Viktor Frankl, “cuando una persona no puede encontrar un sentido profundo, se distrae con el placer o se paraliza con la angustia” (Frankl, 1963). La ansiedad, en este sentido, puede ser una respuesta a la pérdida de sentido, dirección o coherencia interna.
Muchas personas atraviesan:
- Cambios vitales importantes.
- Duelos no elaborados.
- Transiciones de identidad.
- Agotamiento por sobreexigencia emocional.
- Una vida sostenida desde el deber y no desde el contacto.
El cuerpo y la psique responden como pueden.
Crisis vitales silenciosas
No todas las crisis llegan con eventos dramáticos. Algunas son silenciosas y prolongadas. Aparecen cuando la forma en que hemos vivido deja de sostenernos, pero todavía no sabemos cómo vivir de otra manera.
Esto puede manifestarse como:
- Ansiedad persistente.
- Ataques de pánico inesperados.
- Sensación de estar “desfasado” de la propia vida.
- Insomnio o cansancio constante.
- Dificultad para disfrutar o sentir motivación.
Desde mi experiencia clínica, muchas de estas crisis están relacionadas con una desconexión progresiva de la propia vivencia, especialmente en personas sensibles que han aprendido a adaptarse demasiado bien.
El agotamiento de sostener una identidad
En personas altamente sensibles o muy responsables, la ansiedad suele aparecer cuando ya no es posible seguir sosteniendo una identidad construida para cumplir expectativas externas. Durante años han sido:
- La fuerte.
- La comprensiva.
- La que puede con todo.
- La que no molesta.
Pero el costo de esa adaptación prolongada es alto. El sistema nervioso se sobrecarga y la ansiedad emerge como un último recurso para pedir atención. Desde un enfoque integrador y no dual, no se trata de “corregir” a la persona, sino de escuchar lo que la ansiedad está intentando decir, sin fragmentar la experiencia en síntomas aislados.
Un acompañamiento que no empuja
La psicoterapia, en estos casos, no busca forzar cambios rápidos ni imponer estados de calma. Busca crear un espacio relacional seguro donde la persona pueda:
- Detenerse.
- Sentir sin ser juzgada.
- Reconocer su cansancio real.
- Revisar el sentido de su vida actual.
Daniel Siegel señala que la integración ocurre cuando las distintas partes de la experiencia pueden ser reconocidas y conectadas entre sí (Siegel, 2010). La ansiedad disminuye cuando la persona deja de luchar consigo misma y empieza a habitar su proceso con acompañamiento.
Transitar, no huir
Las crisis vitales no siempre piden soluciones inmediatas. A veces piden presencia, tiempo y una relación distinta con uno mismo. Cuando esto ocurre, la ansiedad deja de ser una amenaza constante y se transforma en una guía para reorganizar la vida desde un lugar más auténtico. No se trata de volver a ser quien se era antes, sino de dar lugar a quien está emergiendo, esa ha sido mi experiencia con muchas personas que llegan a consulta buscando evitar lo que sienten, y solo cuando se abren a simplemente "ser, sintiendo", encuentran paz.
Referencias
- Frankl, V. (1963). Man’s Search for Meaning. Beacon Press.
- Siegel, D. (2010). The Mindful Therapist. Norton.
- Van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score. Viking.
- Yalom, I. (1980). Existential Psychotherapy. Basic Books.